Estilos de vida y conductas

Los estilos de vida, las conductas y los comportamientos de las personas son factores intermediarios fundamentales en su salud así como en las desigualdades entre la salud de la gente. Conjuntamente con las condiciones de vida y de trabajo, los factores psicosociales individuales y los servicios de salud, considerados como determinantes, configuran los determinantes proximales en la terminología que estamos aplicando.

No obstante, existe una gran controversia en cuanto al papel de las conductas en sí. Nuestro punto de vista es que no es correcto considerarlas causas de salud y enfermedad sin considerar sus determinantes sociales, resultando necesario valorar los estilos de vida de las personas en relación con su posición económica y estrato social. Así pues, tener una dieta con alta proporción de grasas saturadas, no es a nivel colectivo una “elección libre” de cada persona sino que está condicionada por su posición socioeconómica u otras condiciones sociales, como la existencia de alimentos saludables a buen precio o simplemente disponibles en el entorno local. De hecho, se encuentran variaciones según diferentes variables sociales que vinculan a las conductas tanto con las dimensiones de la estructura social como con las condiciones de vida, así como también indudablemente, con factores del contexto como las políticas gubernamentales y los factores culturales, por ejemplo los vinculados con la familia.

En nuestro caso hemos tomado en consideración los estilos de vida relacionados con nuestras pautas de vida, y que incluyen el tabaco, el sobrepeso, en especial en niños y jóvenes, el alcohol y el sedentarismo. Y de acuerdo con lo dicho, a la hora de interpretar habrá, por tanto, que medir los diferentes estilos y conductas según los estratificadores de la estructura social.

 

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