Contexto institucional, político y social

El conjunto de las causas de la salud y de las desigualdades en la salud se produce en el marco de un Contexto Institucional, Político y Social. En este contexto hay muchas variables y muchas características que ejercen potencialmente influencias.

Algunos de los bloques de los factores contextuales son el Sistema Institucional, la forma de organización de los poderes políticos ejecutivo, legislativo y judicial así como el entramado de naciones y de regiones que lo conforman. Puede decirse que este entramado institucional es un mundo multiniveles y multisectorial. En ese mundo que podemos representar, como se muestra en el gráfico, por un eje de coordenadas se produce la salud, la crisis y se aplican las políticas. Este mundo institucional tiene sus tradiciones, sus normas, y en él participan los actores, que no son solo el mundo político, sino que está engranado con el sector privado y con la propia sociedad civil.

Otros elementos que forman parte del contexto son los derechos del ciudadano, sociales, económicos y políticos, los sistemas de valores que conforman las culturas diferentes del país, la preeminencia de la cooperación versus la competencia entre los valores compartidos, la responsabilidad social, la prioridad que la sociedad otorga a la salud y todo el armazón que conforman la cultura y las leyes.

Las políticas macroeconómicas enmarcan tanto la crisis económica como las decisiones políticas. Son un punto esencial necesario para entender lo que está pasando en la sociedad y las políticas que se están tomando.

En nuestro caso, España es un Estado descentralizado con tres niveles de gobierno: central, regional o autonómico y local. La articulación territorial de España en Comunidades Autónomas como base del modelo de organización económica y social junto con la descentralización de importantes instrumentos potencialmente redistributivos como la sanidad o la educación y su posible impacto en la evolución de las desigualdades otorgan de un interés especial el enfoque adoptado.

En el ámbito financiero, la descentralización administrativa se inspira en los principios de autonomía financiera, coordinación y solidaridad, reconocidos en la Constitución Española de 1978. Tanto las Comunidades Autónomas como las Corporaciones Locales gozan de plena autonomía financiera para decidir y aprobar su propio presupuesto. Por tanto, en España además del presupuesto del Estado existen los presupuestos de las administraciones territoriales que no están en manos del gobierno central.

Con objeto de minimizar los desequilibrios territoriales desde el ámbito nacional se impulsan diferentes tipos de políticas o actuaciones de cohesión siendo las más relevantes la política fiscal y las prestaciones sociales, así como determinadas actuaciones públicas específicas como el Fondo de Compensación Interterritorial o el Sistema de Incentivos Regionales. No obstante, la principal fuente de recursos dirigida a promover el desarrollo de las regiones menos desarrolladas proviene del ámbito comunitario, principalmente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y del Fondo de Cohesión. Parte de estas ayudas es gestionada directamente por las Comunidades Autónomas, las Corporaciones Locales y las empresas públicas, y otra parte importante por el Estado, a través de los Presupuestos Generales del Estado.

Así pues, desde una perspectiva distributiva, se analiza la evolución de la capacidad adquisitiva de los hogares para cubrir sus necesidades, principal efecto de las políticas relacionadas con el estado de bienestar que se están llevando a cabo bajo el paraguas de la situación de crisis económica y financiera por la que está atravesando el país. Posteriormente se explora la evolución de la disponibilidad de fondos del gobierno así como el efecto redistributivo de sus políticas entre los diferentes sectores.

 

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